Oculoplastia
Qué es

obstrucción de la vía lagrimal

Es la afección más frecuente de esta zona del ojo y puede ser congénita (desde el nacimiento) o desarrollarse durante la edad adulta.

Las vías lagrimales constan de varias partes anatómicas. El punto lagrimal, donde se inician, los canículos superior e inferior, también conocidos como conductos lagrimales (canalizan la lágrima hacia el saco lagrimal), el saco lagrimal, cuyo papel es fundamental en el sistema de drenaje de la lágrima, y el conducto nasolagrimal (conducto que va del saco lagrimal a la nariz).

La obstrucción de la vía lagrimal se manifiesta mediante la dificultad de la eliminación de la lágrima, cuyas funciones de protección, hidratación y lubricación del globo ocular resultan imprescindibles en el sistema visual. Esta dificultad es debida a la alteración en su sistema de drenaje natural.

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Los principales síntomas derivados de esta patología son un lagrimeo constante (epífora), que puede resultar bastante molesto e incómodo para el paciente en función de la cantidad de lágrima que produzca y del grado de obstrucción de la vía lagrimal (parcial o total), secreción (legañas), enrojecimiento ocular e, incluso, infecciones en el saco lagrimal (dacriocistitis).

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Tratamiento de la obstrucción de la vía lagrimal

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DIAGNÓSTICO

La dacriocistografía con contraste es un procedimiento que permite estudiar la vía lagrimal a través de técnicas de radiología, con el objetivo de explorar y diagnosticar obstrucciones complejas de la vía lagrimal.

En primer lugar, se aplica anestesia tópica (colirio) en el ojo que será estudiado. Tras limpiar bien los posibles residuos de los conductos lagrimales con suero fisiológico, se dilata el punto lagrimal para introducir una pequeña cánula. A través de esta, se introduce el contraste líquido para poder apreciar con máximo detalle las vías lagrimales. En este punto, se hacen varias radiografías que serán estudiadas por el especialista. Finalmente, se vuelve a aplicar suero para limpiar los restos de contraste del ojo.

Esta técnica permite detectar a qué se debe la obstrucción de la vía lagrimal y aplicar el tratamiento más oportuno, en función del cuadro clínico que presente cada paciente y del lugar donde esté localizada dicha obstrucción.

TRATAMIENTO

En función de la causa del estrechamiento o la obstrucción lagrimal se aplicará un tratamiento u otro.

La puntoplastia cosiste en la dilatación y plastia de los puntos lagrimales para combatir los casos de estrechamiento (estenosis) progresivo de los mismos y los problemas de lagrimeo.

Tratamiento Cirugía laser

Tras identificar el punto lagrimal obstruido se usan dilatadores para ensancharlo y eliminar la obstrucción. En algunos casos será precisa la realización de una incisión o la aplicación de láser para completar este proceso.

La cirugía, que se realiza bajo anestesia local, dura unos 20 minutos si se trata de ambos ojos, y cursa un posoperatorio rápido con pocas molestias (en ocasiones puede producirse lagrimeo). Después de la cirugía puede ser necesaria la administración de unos colirios antibióticos, así como revisiones oculares periódicas para verificar que el punto drena correctamente.

Otra técnica alternativa a la puntoplastia para combatir el estrechamiento de los puntos lagrimales es la colocación de “Punctum plugs” (o tapones lagrimales perforados), unos implantes que mantienen los puntos lagrimales abiertos y evitan así su obstrucción. Este procedimiento se realiza con anestesia local, en unos 15 minutos.

En aquellos casos en los que se produce ectropión del punto lagrimal (el punto lagrimal se invierte y queda hacia fuera) se recurre a la técnica de “medial spindle” (huso medial), que lo corrige por abordaje conjuntival. Consiste en hacer un corte de tejido conjuntival en forma de diamante, y suturarlo para producir una corrección de la malposición del párpado. Se practica con anestesia local, en unos 30 minutos aproximadamente. Tiene un curso posoperatorio con pocas molestias locales. Este procedimiento suele complementarse con una cirugía con tira tarsal lateral, para lograr resultados óptimos.

La obstrucción de la vía lagrimal en recién nacidos se resuelve de manera espontánea en la mayoría de los casos antes del primer año de vida, siguiendo un tratamiento consistente en masajear la zona del saco lagrimal y mantener una buena higiene ocular. Si hubiera infección, puede administrarse antibiótico de manera complementaria, siempre que así lo valore el oftalmólogo. Transcurrido este tiempo, si persiste el lagrimeo, se recomienda practicar un sondaje de la vía lagrimal.

Este procedimiento quirúrgico consiste en la desobstrucción de la vía lagrimal por medio de una sonda metálica fina, la cual permite el correcto drenaje de la lágrima.

Es una cirugía ambulatoria, pero en el caso de los niños suele realizarse bajo anestesia general. Después de esta intervención será necesaria la oclusión del ojo durante un día y la aplicación de colirios antiinflamatorios, así como asistir a las visitas posoperatorias determinadas por el especialista. La cirugía está reservada para los casos más graves, preferiblemente, no antes de los dos o tres años.

Otras patologías

ENFERMEDADES DE LOS PÁRPADOS
ENFERMEDADES DE LAS VÍAS LAGRIMALES
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