Optometría

¿Qué es la agudeza visual?

La agudeza visual es uno de los factores que se mide habitualmente en los exámenes oftalmológicos, ya que determina la capacidad para percibir con claridad los detalles de los objetos que vemos.

Se considera que la agudeza visual es clínicamente normal cuando se sitúa en la unidad (AV=1,0), es decir, cuando alcanza el 100% de la visión. Por el contrario, cuando es inferior a este porcentaje, es necesario establecer el nivel de visión del paciente y estudiar qué factores causan la disminución de la agudeza visual.

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Principales factores de la agudeza visual

FÍSICOS

  • El funcionamiento y las características del ojo (tamaño de la pupila, tamaño del globo ocular).
  • La potencia óptica del cristalino.
  • Las irregularidades en la curvatura corneal (astigmatismo).
  • El estado del nervio óptico y de la corteza visual.
  • La existencia de aberraciones ópticas, como las que afectan al desenfoque (defectos de la refracción).

FISIOLÓGICOS

  • Al nacer la agudeza visual es baja, pero va mejorando con el paso del tiempo hasta que se estabiliza.
  • A partir de los 40-45 años se empieza a perder, sobre todo en la visión próxima, debido a la vista cansada.
  • Otras patologías oculares previas pueden provocar una pérdida de visión, como el glaucoma o los problemas de retina.
factores psicologicos

PSICOLÓGICOS

  • El estrés o la fatiga pueden alterar los resultados en las pruebas de visión.
  • En el caso de las revisiones oftalmológicas a niños, puede ocurrir que el aburrimiento o la pérdida de concentración dificulten establecer conclusiones coherentes sobre el estudio de agudeza visual realizado.

Defectos de refracción

También conocidos como ametropías, (miopía, hipermetropía y astigmatismo) constituyen la principal causa de disminución de la agudeza visual. A diferencia del ojo normal o emétrope, la imagen del objeto no se proyecta sobre la retina, por lo que la visión pierde nitidez.

Como consecuencia de ello, las personas que padecen estos problemas de refracción tienen que hacer un esfuerzo de acomodación para poder enfocar correctamente a diferentes distancias.

La incidencia de los errores de refracción en la edad escolar alcanza el 20% de los niños. La presencia de estas ametropías no detectadas tiene especial importancia ya que pueden interferir en el proceso madurativo visual (que finaliza alrededor de los 7 años), generando retrasos en el desarrollo escolar o secuelas que podrían persistir toda la vida. Por esta razón, es fundamental realizar a los niños las revisiones oftalmológicas que correspondan en función de su edad y de sus antecedentes clínicos, siendo aconsejable una revisión anual.

Graduación de la vista

¿Cómo detectarlo?

Para detectar los desórdenes refractivos más comunes y estudiar el nivel de visión del paciente hay que realizarle las pruebas de agudeza visual a diferentes distancias (cercana, mediana y lejana).

Aunque la corrección óptica permite compensar la mayoría de los defectos de refracción, hay casos en los que no se logra alcanzar el máximo de agudeza visual. Entonces es aconsejable realizar una exploración oftalmológica en profundidad para detectar posibles patologías del sistema visual.

El test de agudeza visual permite conocer con gran fiabilidad y precisión si el paciente padece miopía, hipermetropía y/o astigmatismo y medir el valor del índice de refracción, que son las dioptrías (expresan el poder de refracción). Una vez determinada la graduación exacta que necesita, se busca el tipo de corrección óptica más adecuada o el oftalmólogo puede recomendar la intervención quirúrgica después de un estudio personalizado del paciente.

El especialista puede realizar diversas pruebas complementarias:

  • Autorrefractómetro, aparato de diagnóstico que permite en pocos segundos saber si el paciente tiene o no un defecto refractivo y las dioptrías aproximadas.
  • Test de optotipos, prueba que mide la capacidad de distinguir las letras, números, símbolos y/o figuras de diferentes tamaños que se muestran en diferentes tablas (optotipos) y que se catalogan en décimas de visión.
  • Tonometría, para medir la tensión intraocular.
  • Topografía corneal, para conocer exhaustivamente la superficie de la córnea.
  • Estudio de fondo del ojo, especialmente indicado para comprobar el estado de la retina.